lunes, 28 de marzo de 2011

Carta

Si yo tuviera mi vida de nuevo: Me habría ido a la cama cuando estaba enferma en vez de creer que la tierra se detendría si yo no estaba en ella al día siguiente. Hubiera encendido la vela en forma de rosa antes de que se derritiera guardada en el armario. Habría invitado a mis amigos a cenar sin importarme la suciedad de la alfombra y el sofá desordenado. Habría comido las palomitas de maíz en el "salón de las visitas" y me habría preocupado menos del engorro que suponía cuando alguien quería encender el fuego en la chimenea.
Habría dado mi tiempo para escuchar a mi abuelo divagando sobre su juventud. Habría compartido más el día a día con mi marido que con la oficina. Me habría sentado en el prado sin importar las manchas de la hierba. Habría llorado y reído menos viendo televisión y más mientras vivía la vida.
En lugar de evitar los malestares de los nueve meses de embarazo, habría atesorado cada momento y comprendido que la maravilla que crecía dentro de mí. Cuando mis hijos me besasen impetuosamente, nunca habría dicho "cuidado, estoy ocupada, ahora ve y lávate para la cena", Habría habido mas "te quiero" pero sobre todo aprovecharía cada minuto para mirar las cosas y realmente verlas. Dejaría de Pre-ocuparme y comenzaría a ocuparme de lo que importa.
(Escrita por Erma Bombeck cuando se estaba muriendo)

sábado, 26 de marzo de 2011

Parábola zen

Un rey fue a un maestro zen para aprender jardinería. El maestro le enseñó durante tres años. El rey tenía un jardín grande y hermoso, con miles de jardineros empleados. Todo lo que el maestro decía, el rey lo experimentaba en su jardín. Pasados tres años el jardín estaba listo y el rey invitó al maestro a que viniera a verlo. Estaba nervioso en la espera, pues el maestro era estricto ¿le gustará? Esto iba a ser una especie de examen para el rey.
Se habían ocupado de todo, el jardín estaba terminado, no le faltaba nada. Entonces el rey trajo al maestro para que lo viera. Pero el maestro estuvo triste desde el principio. Miró a su alrededor, iba de un lado a otro, cada vez se ponía más serio. El rey se asustó mucho. Nunca le había visto tan serio. ¿Por qué parece tan triste?-pensó. ¿Es que algo está mal?
Una y otra vez el maestro movía la cabeza diciendo que no.
El rey le preguntó: ¿Cual es el problema, señor? ¿Algo está mal? ¿Por qué no me lo dice? Se está poniendo serio y triste, y mueve la cabeza negando. ¿Por qué? ¿Qué es lo que está mal? Lo que usted me ha enseñado lo he puesto en practica en este jardín.
El maestro dijo: -Está tan terminado que está muerto. ¿Dónde están las hojas muertas, las hojas secas? No veo ninguna.
Todas las hojas habían sido retiradas. No había hojas secas en los caminos, no había hojas amarillas en los arboles.
-¿Dónde están esas hojas?
El rey respondió: Les he dicho a mis jardineros que quitasen todo.
-Por eso parece que tiene un aspecto tan aburrido, tan artificial, -dijo el maestro-, las cosas de Dios nunca están terminadas.
Y salió al exterior, donde estaban amontonadas todas esas hojas, trajo unas cuantas en un cubo y las lanzó a los vientos, el viento jugó con ellas, las esparció por los caminos. El maestro estaba dichoso. Dijo: Mira que vivo parece. Y con aquellas hojas secas entró el sonido, la música del viento jugando con ellas. Ahora el jardín tenía un murmullo de vida, no estaba apagado como un cementerio.

martes, 22 de marzo de 2011

Buenos alimentos


Os propongo comer o cenar FLORES. Es tiempo de alcachofas y de cualquier forma que se preparen son deliciosas. Prueba a cocerlas a fuego lento en aceite de oliva virgen con una pizca de sal. Son ricas y sanas. Nos limpian el hígado, nos dan fuerza para luchar contra la astenia primaveral. Así de fácilmente preparadas sus hojas quedan suaves, aterciopeladas. En el aceite sobrante dejan reminiscencias de su sabor y propiedades que realzarán un guiso de legumbres otro día.
No nos conformemos con mirarlas, hay que comulgar con Flores comestibles, os invito a dejaros mimar por las alcachofas.

miércoles, 16 de marzo de 2011

Con amor


En la ilustración se ve un crop circles, señal dejada en los campos de trigo de Inglaterra, para recordarnos las leyes cósmicas de armonía.

Representa delfines rodeando una esfera, símbolo del rol  todavía poco conocido que desempeñan en el equilibrio planetario.

El aura de los delfines puede llegar a medir seis kilómetros a la redonda. Se les considera los sanadores del mar, los ángeles. Su actividad cerebral está en nivel Alfa, el nivel de meditación que enseñan diversas escuelas.
Pon pantalla completa y altavoces para disfrutar esto.
http://www.flixxy.com/zeus-and-roxanne-dolphin-and-dog.htm